Parásitos

Un tío va andando por la calle y se le caen 20 monedas al suelo. Un buen hombre que estaba justo allí se las recoge y se las da.

Poco después, ese buen hombre aparece y le dice que entre todas las monedas que recogió y le devolvió, añadió sin darse cuenta una que en realidad es suya y que le tiene que devolver todo el dinero que le entregó por haberse apropiado incorrectamente de su moneda. El tio le contesta que si entre todas las monedas hay una que no le pertenece, se la devuelve sin ningún problema pero que el resto de las monedas sí le pertenecen, por lo que no tiene por qué dárselas y que además el error no lo cometió él.

El buen hombre le contesta: «…las alegaciones presentadas no desvirtúan los hechos«, por lo que deberá entregarle todo.

Parásitos
josep salvia i boté – Foter

Esta especie de absurdo teatrillo, se quedaría en una estúpida anécdota si ese «buen hombre» no fuera una institución del estado. Estás perdido contra la Suprema Voz de la Razón; no tienes nada que hacer más que agachar las orejas, meter el rabo entre las piernas y lamerle los zapatos, y eso es lo que yo estoy haciendo ahora mismo.

Un día dejo la moto aparcada en la calle una media hora mientras estoy trabajando y al volver, me encuentro que un coche, sin el espacio suficiente, consiguió aparcar detrás, a golpes contra la estribera trasera de la moto, dejando la pintura del coche dañada y con el morro completamente debajo de la maleta de la moto. Ahora la tia me reclama los daños.

No es ni mucho menos el peor caso que tengo para contar sobre lo de aparcar una moto en cuidad pero hasta ahora nadie había tenido el santo morro de reclamarme a mi lo mal que lo hizo.

Este, resumidamente fue el maravilloso veranillo de TarmacTrail. Y no creáis que es lo único pero no me quiero extender con cosas que aún no sé cómo se resolverán.

Lo del aparcamiento quiero pensar que no va a ir más allá de una anécdota más que tendré para contar pero la batalla contra la Suprema Voz de la Razón está completamente perdida y pone a esta empresa en una situación crítica.

Lo fácil sería tirar la toalla como ya hicimos en otra situación parecida pero de todos los errores se aprende y de todo nos vamos curtiendo y haremos lo que haga falta para seguir adelante, aunque es posible que haya alguna actividad que no podamos ofrecer en los próximos meses, o algún proyecto en curso que tengamos que posponer.

Si alguno de vosotros tenéis en mente abrir una empresa, ya podéis ir empezando a cerrar bien los bolsillos porque hay un montón de parásitos frotándose las manos para recoger todo lo que se os caiga y si no cae, tirarán hasta que acabe cayendo. Os van a crujir con una enorme sonrisa.

Parásitos
Foxtongue – Foter

Una de las infinitas obligaciones que hay que asumir, sí o sí, es pagarle a una segunda empresa por un servicio que para algunos negocios puede ser útil e importante pero para el nuestro no, aunque hay que pagarlo igual por obligación. De hecho, esa empresa ni siquiera sabe qué servicio prestarnos y no tenemos noticia de ellos desde que los contratamos hace casi un año. Vale casi lo mismo que un seguro de responsabilidad civil y también se renueva anualmente.

Si no lo haces, la Suprema Voz de la Razón saldrá en su supercoche con chófer, con toda su engominada soberbia, a rapiñar todo lo que pueda de tu miserable nómina porque los restos de un montón de miserables nóminas hacen un dineral.

Unos sobrevivimos con nuestro trabajo y otros viven a cuerpo de rey del trabajo de los demás.

En esta empresa peleamos por salir adelante y hacemos todo lo que podemos para conseguir buenos clientes a los que ofrecer el mejor servicio que esté en nuestra mano y aunque, por lo menos de momento, haya muchos más gastos que ingresos, no andamos a la rapiña, no nos aprovechamos del trabajo de nadie, no nos quedamos con lo que se le cae a los demás, ni queremos que nadie nos regale nada; sólo queremos conseguir sacar esto adelante con nuestro trabajo y si al final no lo conseguimos, por lo menos podremos retirarnos con la cabeza bien alta.

Sé que hay muchísima gente en una situación infinitamente peor pero yo sólo puedo opinar de lo que conozco de primera mano.

Sí sufres algún desprecio por parte de quien vive de nuestro dinero y trabaja para garantizar nuestro bienestar, compártelo aquí para que todos lo podamos leer.

Por lo menos no estarás solo.

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